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Exoneran a consulado de EE.UU. por muerte de recluso en México


SAN ANTONIO, Texas, EE.UU., (AP) - El consulado estadounidense no incumplió sus obligaciones relacionadas con el encarcelamiento y posterior muerte de un ciudadano estadounidense en una prisión mexicana el año pasado, concluyó una investigación del Departamento de Estado.

Funcionarios consulares habían visitado en dos ocasiones a James Willis Abell en una prisión de Nuevo Laredo, una de ellas justo después de que sufriera un hematoma en uno de sus ojos.

Pero el 22 de septiembre pasado, Abell fue golpeado hasta que murió en la prisión CERESO No. 2, ubicada en territorio mexicano, frente a Laredo, Texas.

Abell, de 43 años y oriundo de Dallas, fue sepultado sin identificación antes de que su familia supiera que había estado preso.

El alcalde de la población fronteriza más tarde ordenó la exhumación del cadáver y su traslado a Estados Unidos.

Ciro Rodríguez, representante demócrata de San Antonio, pidió en noviembre pasado al Departamento de Estado que investigara la muerte de Abell.

Pero funcionarios del Departamento de Estado dijeron que el consulado no pudo comunicarse con los parientes de Abell porque él suministró información incompleta o inexacta sobre el paradero en San Antonio de su madre, Tillie Blount.

"Honestamente lamentamos que ni el consulado ni la Oficina de Servicio a Ciudadanos en el Extranjero en el Departamento de Estado pudieran localizar a los familiares de Abell", escribió Michael E. Guest, subsecretario de asuntos legislativos.

Según el diario San Antonio Express-News, Blount califica la carta del Departamento de Estado como "más cuentos. Esa gente miente sobre todo. ¿Por qué no pueden limitarse a una sola mentira?"

Tres de los ex compañeros de celda de Abell aguardan juicio en Nuevo Laredo por su muerte. Un guardia que se convirtió en el cuarto sospechoso, huyó.

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