BUENOS AIRES (BBC Mundo) - Los mercados seguían nerviosos por
la demora del Senado argentino en aprobar el plan de ajuste
del gobierno, y el país sufrió la reducción de su clasificación
crediticia.
La firma Moody's Investors Service degradó a Argentina de la
categoría B3 a Caa1, lo que significa que se encuentra en una
situación "especulativa". Según explicó Moody's, la reducción
de la clasificación refleja un incremento significativo en el
riesgo de que el país no pueda pagar su deuda.
Y ello está vinculado "con el deterioro de la situación financiera
del gobierno, las perspectivas inciertas de crecimiento en el
corto plazo y la falta de voluntad de la clase política para
apoyar las medidas económicas".
El principal problema es el alto déficit fiscal argentino, que
obliga al Estado a recurrir constantemente a los mercados de
capitales, lo que infló su deuda hasta los US$128.000 millones,
es decir, el 44% de su Producto Interno Bruto.
El desequilibrio en las cuentas públicas es precisamente lo
que intenta solucionar el gobierno con su plan de ajuste. Las
nuevas medidas incluyen un recorte en los salarios de los empleados
estatales y en las pensiones, para dar a los mercados una señal
de austeridad y recuperar la confianza de los inversores.
Tras la decisión de Moody's, los bonos de la deuda argentina
con vencimiento en 2008 cayeron el 9,5% y quedaron en US$57.
Por otra parte, la clasificación de riesgo para los inversores
de la tercera economía latinoamericana aumentó el 6,53% y se
estacionó en 1.533 puntos, un nivel mayor al de Ecuador, que
declaró una moratoria en el pago de sus obligaciones.
Pero si Argentina -uno de los mayores emisores de deuda emergente
del mundo- sigue los pasos de la nación andina, podría desencadenar
un efecto de contagio con consecuencias devastadoras para toda
América Latina y especialmente para Brasil, que ya vio afectado
su crecimiento por los problemas de su vecino.
Y para complicar más el panorama, el principal índice de la
Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el Merval, cerró con una
baja del 2,47%, siguiendo la declinación registrada el miércoles.
A pesar de todos estos embates financieros, el gobierno del
presidente Fernando de la Rúa se mostró optimista en que el
Senado finalmente respaldará su plan de "déficit cero".
"Sería muy importante que la Cámara Alta apoye las medidas",
dijo a la prensa el ministro de Economía, Domingo Cavallo, tras
despejar nuevamente los fantasmas del default (o cesación de
pagos). El Partido Justicialista (peronismo), que es la principal
fuerza de oposición y controla el Senado, quiere discutir el
proyecto la semana próxima, luego de estudiarlo a fondo.
El gobierno enfrenta incluso objeciones de legisladores de su
propia coalición, la Alianza. Tanto el peronismo como parte
del oficialismo exigen que el recorte no lo sufran los más necesitados,
sino aquellos que perciban haberes superiores a los US$1.000.
Con todo, el ajuste ya está vigente por medio de un decreto
presidencial que ordena una poda del 13% en los salarios de
los empleados estatales y en las pensiones superiores a los
US$500, y sólo plantea una variación de ese piso según la marcha
de la recaudación impositiva.